Permitido equivocarse: los errores de 10 creativos colombianos

Vienen de distintas áreas, se han destacado en lo que hacen y a través de sus embarradas han aprendido no solo lo que no quieren repetir, sino lo importantes que pueden ser los errores en el proceso creativo.

separador

“Si la vista es perfecta, estropéela”
Erik Kessels

CREATIVOS PORTADA2
En el mundo de la creatividad, el arte y el diseño los errores son parte del proceso. Algunos dirán que no existen, pero lo cierto es que están ahí todos los días para abrir las posibilidades a la hora de escribir, ilustrar, tatuar o animar un video, para mostrar nuevos caminos y generar preguntas que antes no se habían planteado. Hablamos con 10 creativos colombianos que llevan sus errores con orgullo —unos más que otros— y los muestran como cicatrices de una guerra que afrontan día a día con ellos mismos y con sus oficios.

separador

 

Simón Wilches
(Animador)

Simoin-Wilches

Simón Wilches estudió artes visuales en la Universidad Javeriana y tiene una maestría en animación en la USC de California. Aprendió a animar con un software a través de internet cuando no existía banda ancha ni Google. Actualmente es director en Titmouse Animation Studios en Los Ángeles y ocasionalmente dirige en Starburns Industries. Ha hecho proyectos para Disney TV, Apple, Delta Airlines, Telemundo, Netflix, entre otros. Uno de sus trabajos de mayor envergadura fue el musical que hizo para HBO, El traje nuevo del emperador, donde trabajó con actores como Alan Alda y Jeff Daniels.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a animar?
Recuerdo haber hecho un CD de multimedia interactivo para una ONG y después de trabajar meses y meses en el desarrollo y de pasar a través de muchos interventores, enviamos la multimedia con un botón desactivado y se fueron las 1000 copias con un error. Largo tiempo de desarrollo y mucha burocracia hicieron que el error pasara desapercibido a pesar de haber revisado muchas veces el proyecto.

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
Afortunadamente no creo haber cometido el peor error de mi carrera aún. Una cosa que se aprende con la experiencia y al lado de productores profesionales es que todos los errores se pueden manejar si hay preparación. El peor error que uno puede cometer es la mala comunicación y dejar todo para último minuto.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
Ahora, en términos creativos, yo siempre uso lo inesperado como parte del proceso creativo. No veo los errores como errores sino como parte de las obras que produzco. Creo que eso hace que los productos finales no sean predecibles y que se sientan originales. La animación puede ser un proceso muy tieso, pero si uno permite espacio a la entropía y a lo aleatorio tal vez salen cosas que hasta ni uno mismo esperaba. El proceso se vuelve más divertido y menos aburrido.

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
Hoy, que no solo funciono como creador sino en cierta medida como productor, creo que los egos desmesurados y la deshonestidad son los errores que hacen que yo no quiera volver a trabajar con alguien. Las situaciones hay que comunicarlas abiertamente para poder encararlas. Mucha gente no habla a tiempo y los problemas, como las heridas, se infectan y es mucho más difícil tratarlas luego.

¿Le ha pasado que de un aparente error haya salido algo bueno?
Durante el último año de mi maestría hice una película por salir del paso, la hice lleno de rabia porque era un trabajo que no quería. Creo que el deseo y el sentimiento tan puro que tenía de sabotear el proyecto hizo que la película fuera muy especial al final. La hice no con la cabeza sino con el estómago y la película salió reconocida en bastantes festivales, cosa que no me esperaba.

separador

Camila Segura
(Editora de podcast)

Camila-Segura

Mientras Camila Segura estaba haciendo un doctorado en Literatura en la Universidad Columbia en Nueva York, hacía breaks de sus lecturas escuchando el podcast This American Life. Desde entonces quiso hacer algo parecido en español y cinco años después se encontró con Radio Ambulante y se vinculó al proyecto en sus inicios. Hoy es su editora general y produce algunos de los episodios.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a editar podcasts?
Para hacer un buen podcast lo primero es tener buen audio y cuando estaba empezando a ser editora no le aclaré a una productora que debía grabar en un lugar silencioso y ella hizo la entrevista en un café. Cuando nos llegó el audio era puro ruido de cafetería y perdimos el tiempo, la entrevista y los 150 dólares que le pagamos a quien grabó la entrevista.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
No sabía que escribir guiones para radio era tan diferente a lo que yo estaba acostumbrada a escribir. Para la primera versión que escribí de “El otro, el mismo”, que fue la historia con la que debuté en Radio Ambulante, empecé con una teoría sobre los nombres (porque es un capítulo sobre dos hombres que se llaman igual) y era muy aburrido. No había enganche.

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
No conseguir el audio que uno quiere o el audio suficiente. Porque te toca rehacer o matar. No hay forma de matizar un mal tape.

¿Le ha pasado que de un aparente error ha salido algo bueno?
A veces pasa. Cuando nos proponen historias a las que no les tenemos nada de fe pero igual hacemos el ejercicio de hacer una primera entrevista y resulta buenísima y terminamos haciendo la historia.
separador

Luis Miguel Rivas
(Escritor)

Luis Miguel Rivas, que nació Cartago en 1969, es escritor de muchas cosas. Escribe artículos, novelas, cuentos, poemas, guiones y lo hace sobre la cotidianidad, sobre Medellín, sobre Envigado, sobre la amistad y el sol. Sus libros Era más grande el muerto, Tareas no hechas y Hoy no quiero metáforas han sido editados por Alfaguara, el Fondo Editorial Eafit y Angosta, y ha publicado en medios como SoHo, El Malpensante y Universo Centro. Alguna vez, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara dijo que era uno de los 25 secretos mejor guardados de la literatura de América Latina.

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
El primer error es pensar en error. Yo creo que en el proceso creativo no hay errores. Si tú partes de la idea de la equivocación va a haber un temor y una predisposición a hacer las cosas de determinada manera y eso va a limitar la capacidad creativa. El proceso creativo es sacar cosas del inconsciente al consciente y para eso hay que luchar contra esa represión que uno tiene, contra el miedo, contra todos los obstáculos. Entonces diría que los errores que he cometido son cuando he tenido miedo de que existan errores, cuando he partido del concepto de que va a haber un error.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
Para mí la escritura ha sido una lucha contra la convicción de que no sirvo para hacer lo que estoy haciendo. Frente a la página en blanco siempre pienso que no me va a dar, que me embrutecí, pero una vez leí una frase de García Márquez que decía que escribir es persistir en el tema y ahora me voy más con esa premisa. Sigo sintiendo la misma angustia y frustración de hace 30 años pero la diferencia ahora es que sé que esa frustración es parte de un proceso y tengo la constancia de mi lado.

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
Tener la convicción tan férrea de tus ideas que te cierres a lo que otros puedan aportar. Y por otro lado también ceder ante todo lo que te dicen, tener una inseguridad tan completa. Creo que ambos extremos son malos.

¿Le ha pasado que de un aparente error ha salido algo bueno?
Pienso que uno no se equivoca gratuitamente, sino que abajo hay algo que estás queriendo decir. Te doy un caso: cuando a uno se le mezclan palabras y resulta algo como, digamos, “estupléndido”, es porque tal vez estabas pensando que un tipo es estúpido y se te cruza espléndido. En ese error se crean nuevos conceptos. Aunque debo decir que “estupléndido” la leí de alguien más, no es mía. Pero sí, el error a veces es la grieta a través de la cual surge el inconsciente y la creatividad.

separador

Lola Barreto
(Animadora y diseñadora de proyectos transmedia)

Lola-Barreto-

Lola Barreto es diseñadora de contenidos transmedia, animadora, gestora, productora de estrategias de diseño para proyectos TIC y hasta dirigió un videojuego llamado After Life Empire en el cual el jugador tiene que asustar a las personas pero no puede dejarlas morir del susto. Lleva más de dos décadas haciendo de la animación su negocio y su vida, y lo ha condensado en Autobotika, la empresa que tiene hace más de 10 años y que se dedica a hacer productos animados como películas, series de televisión, mapping y exhibiciones.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a animar?
La memoria usualmente descarta las malas experiencias entonces es muy difícil que yo recuerde esos errores.

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
No haber confiado en mí misma por miedo al error. En la técnica cometemos errores, pero hacen parte del proceso. Recuerdo que mis profesores insistían en no temerle al error, en evitar usar el borrador y más bien acoger un trazo “errado” como parte del proceso.

También dejé de dibujar a mano por mucho tiempo mientras fui productora y directora, y se me olvidó.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
Yo pensaba que podía vivir de la animación en Colombia, y ha sido un error. Que podía hacer una película de animación propia, de mi creación, en 5 años, en 1 año, y eso fue un error.

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
Creo que el error fundamental es no ser honesto con uno mismo y también comprometerse con algo y no cumplir. Tu honestidad y tu palabra son cosas que debes cuidar.
separador

Domingo Betancur
(Diseñador gráfico)

Jose

Domingo Betancur es diseñador gráfico y es el director creativo del estudio Veleta, de Medellín; allí le gusta pensar tipografías, experimentar y generar imágenes a partir de metodologías y procesos disruptivos. Esto lo ha llevado a trabajar con clientes como 55DSL, Cerveza Pilsen Colombia, Nutresa, Amor perfecto, entre otras.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a diseñar?
Cuando empecé a trabajar como freelance estaba en cuarto semestre de la universidad y diseñé unas tarjetas personales para un negocio de computadores. Se me fueron dos nombres sin unas tildes, o mal escritos (ya no recuerdo bien) y me tocó volver a producirlas. Incluso la producción costaba más que el diseño entonces me tocó “cuñar” con otro freelance para pagar de más.

BROCHAS

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
Yo creo que no es un error, sino algo que se comete constantemente y es ser ingenuo. Si uno no sabe a profundidad quién es el cliente, por ejemplo, te pueden quedar debiendo mucho dinero, pueden desaparecer. He perdido dinero por confiar y ser inocente.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
El pensar que la creación de una letra puede resultar de un accidente es parte de lo que somos en mi estudio, y tratamos de comunicarlo.

simplicity

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
Quedarse cómodo es la muerte para cualquiera. Cuando uno sienta que se las sabe, hay que moverse. Ahí está el crecimiento como diseñador.

separador

David Del Valle
(Diseñador industrial)

David-del-Valle

Más que un diseñador, David del Valle es un empresario del diseño. Es el director y cofundador de la feria Medellin Design Week, representó a Colombia en la Bienal de Diseño de Londres y con su primo Julián Del Valle creó Tu Taller Design que se dedica a poner el diseño industrial colombiano en el mapa mundial y, por supuesto, a crear mobiliario, accesorios y diseños de espacios interiores.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a diseñar?
El primer error que cometí al comenzar a diseñar fue en la barra de una discoteca muy famosa en Medellín. La estructura se componía por PTS (tubos metálicos livianos) y unos paneles en corte láser. Cuando estaba haciendo los desarrollos para el CAM (software) no hice la simetría del panel y cuando doblaron el desarrollo, estaba al revés una parte de la barra, la parte que tenía el símbolo de la marca. Mejor dicho, quedó al revés. Ese fue mi primer error, y además fue en la primera semana de trabajo. Me dio vergüenza, pero aprendí mucho.

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
En un proyecto de una fachada que hice de 3500 metros cuadrados, la llegada de un tubo con otro no coincidió perfectamente por que el láser con el que medí no dio en el punto exacto. Esto pasó porque me faltó restarle la flecha de pendiente, que es algo que visualmente no se ve porque son tamaños arquitectónicos, pero mi supervisor sí lo vio. Esto no afectó la función del producto pero me enseñó a verificar y a no suponer nada. De hecho, suponer está prohibido en mi estudio de diseño.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
Cuando comenzamos a hacer muebles en fabricación digital, pensé que no usar lacas o solventes sería lo mejor y que el cliente apreciaría tener un producto más sostenible, pero el mercado no lo aceptó. Los acabados de poliuretano o catalizados siguen siendo parte del negocio así no sean tan buenos ambientalmente y los clientes lo siguen demandando.

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
“Suponer” es una palabra prohibida. Nada se supone. Dentro de una empresa o estudio nadie puede suponer nada, ni el mismo dueño. Hay que cuestionar, preguntar y llegar a acuerdos.

¿Le ha pasado que de un aparente error ha salido algo bueno?
Tomamos la decisión de hacer una casa para una feria. Fue una inversión exagerada, pero crearla fortaleció nuestro equipo. Lo bueno es que ahora estamos haciendo varias casas para terceros y trabajando con proveedores de primera línea para desarrollarlas.

separador

Andrés Oyuela
(Fotógrafo)


Andrees-Oyuela

Andrés Oyuela
quería hacer cine y se matriculó en Medios audiovisuales en el Politécnico Grancolombiano, pero un profesor vio su potencial como fotógrafo y esto cambió su camino. Este año se cumplen 11 años desde que Oyuela se puso detrás de la cámara para hacer retratos y fotografías de moda que han sido publicadas en revistas como RollingStone, Off Duty, Maxim, Infashion, entre otras.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a tomar fotos?
Es un error que tengo todavía: yo no soy un fotógrafo técnico. Si me preguntas de luces, de cámaras, no tengo mucha idea qué hace la una o la otra.

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
Yo siempre les digo a los fotógrafos más chiquitos que cuando se les ha borrado el material es porque ya se graduaron de fotógrafos. Me pasó una vez con unas fotos para una banda colombiana: por accidente formateé la tarjeta y luego tomé fotos encima y borré la mitad de todo el shoot. Me tocó volver a contratar al equipo, pagarle a todo el mundo y tener un día extra de fotos.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
Siempre pensé que para ser fotógrafo o para estar en este medio tenías que tener contactos y realmente no. Este es un trabajo en el que si tú tienes mucha disciplina y mucha dedicación, los contactos van apareciendo. Es un mito supermentiroso. Yo no conocía a nadie y con mucha dedicación las cosas fueron llegando.

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
Sobre todo cuando trabajas en moda y con celebridades, es un grave error pensar que el importante en el set eres tú. Nuestras habilidades son importantes, pero el protagonista es la persona en frente de la cámara.

¿Le ha pasado que de un aparente error ha salido algo bueno?
Todos los días. Como no soy tan técnico y no planeo tanto la luz, improviso muchísimo y siempre me toca cambiar ideas preconcebidas que tenía de la luz porque no funcionan para el personaje o para el maquillaje, y esos accidentes generan otros procesos creativos.

separador

Tavo Garavato
(Ilustrador)


Tavo-Garavato

El ilustrador Gustavo Bernal, más conocido como Garavato, no suele tomarse fotografías en las que se vea su rostro, prefiere que su trabajo dé la cara por él. Su carrera la ha enfocado en el diseño de afiches y álbumes para músicos como Iggy Pop, Marky Ramone, Machine Head, Natalia Lafourcade, Los Cafres o Emilia.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a ilustrar?
Cobrar mal. No sabía bien cómo hacerlo, no tenía en cuenta las retenciones, no consideré el tiempo de los cambios y quedé con algo de dinero pero mucho menos de lo que pensé.

Graficalia 03

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
Una vez hice una pieza para Diamante Eléctrico cuando fueron a Coachella. En la pieza puse que iban para el festival y cuando presentaron el afiche en el festival ellos lo aprobaron pero dijeron que les iban a cobrar porque estaban usando la marca y ya todo estaba impreso. Entonces tuve que pagar una sobreimpresión donde pusimos “Indio, California” encima de Coachella.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
Pensaba que ilustrar para agencias era igual que ilustrar para músicos o bandas y no tenía nada que ver. Afanarte y cambiar tu estilo por caprichos del cliente son cosas que pasan en las agencias y que no pasan cuando una banda o músico te contrata, porque generalmente ellos te buscan por tu estilo entonces tienes libertad.

QOTSA

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
Hablar mucho, y yo lo cometo. A veces por emoción cuento mucho sobre los proyectos y creo que hay gente mala onda a la que uno no debería contarle tanto. También creo que es un grave error dejar que el ego hable por uno porque normalmente no hemos descubierto todo nuestro potencial pero por el ego no nos damos cuenta.

quiero garavato

¿Le ha pasado que de un aparente error ha salido algo bueno?
Eso lo aprendí pintando en la calle, donde el error hace parte de la pieza. Si se riega una pintura o algo, uno aprovecha eso. Y a veces lo hago dentro de las obras así quien lo vea no se dé cuenta, que se va un trazo o un poquito de tinta. Eso lo uso dentro de la composición.

separador

Juan Pajo
(Tatuador)

Juan-Pajo8106

Juan Pajo estudió publicidad en la Universidad Católica de Manizales. Empezó a tatuar por hobby y ya lleva 25 años viviendo de eso. Su estilo ha variado mucho, pasó de nueva escuela a caricaturas y hoy hace realismo en una tienda en Medellín que lleva su nombre.

¿Recuerda el primer error que cometió cuando empezó a tatuar?
Mi primer error fue mi primer tatuaje. Le hice un sol de dos centímetros a mi hermano y me demoré tanto tanto, 8 horas, que terminamos en el hospital.

¿Cuál es el error más grave que ha cometido en su trabajo?
Me acuerdo que estaba tatuando un traje a cuadros, como de ajedrez, y puse negro donde no era, entonces nunca iba a dar la secuencia y me tocó tapar todo y hacer el traje negro.

¿Qué cosa usted pensaba que era de una manera y resultó ser de otra totalmente distinta?
Pensaba que tatuar era igual que dibujar y cuando uno se encuentra con el tatuaje se da cuenta de que es una rama más del arte y que no tiene que ver con el dibujo del todo, que es muy distinto el proceso.

¿Cuál es ese error que no se debe perdonar o el que no se puede cometer?
Ahora hago realismo entonces no pueden existir los errores. Cada vez debo acercarme más a la imagen de muestra. Y de manera general creo que es importante que nadie tatúe sin saber lo que hace, sin haber estudiado bien.

¿Le ha pasado que de un aparente error ha salido algo bueno?
Hay un estilo que es como sketch, que es muy libre, y a veces un movimiento o una forma que no esperabas hacer terminan en un tatuaje potente. Bob Ross dijo que los errores son oportunidades para hacer cosas más chéveres y yo le creo.

separador

COMPARTIR ESTE ARTICULO:

Compartir en FACEBOOK AUTORSEPARADOR

instagram

INSTAGRAM