POR: Andrea Melo Tobón Sábado, 21 Marzo 2015

Porque detrás de los sonidos de un comercial también hay arte, presentamos esta lista sin el gentil auspicio de ninguna marca.separador

Crecimos cantando muchas canciones, entre ellas las de la publicidad. La crema dental, la margarina, el caldo de gallina o el café, fueron el sonsonete que repetimos una y otra vez gracias a los días entregados a los medios de comunicación. Y no es que nos hayamos rendido ante el imperio, es solo que estas piezas fueron diseñadas para que no se salieran de nuestras cabezas ni antojos así pasen décadas.

Pero ¿qué diablos es un jingle?

Es una canción para un comercial de televisión o una cuña de radio. Pueden ser de distintos tipos: cuando compran los derechos para el uso de una canción completa que no tiene relación con el producto; cuando se adapta una canción o se hace un cover; cuando se compra una pista musical de acuerdo a las necesidades creativas de la campaña; y cuando se crea una obra nueva.

¿Cómo se hace?

Camilo Carvajal (Publicis):

Hay muchas formas dependiendo del producto, pero la más común es comenzar por el concepto; con esto se construye la canción con los beneficios que tiene el producto, lo que le ofrece a la gente y luego se va “adornando” con insights [verdades comunes que reflejan la forma de pensar, sentir o actuar de las personas].

Christian Toro (Toro Publicidad):

Muchas veces, los niños y la gente joven están más dispuestos a oír o a cantar una canción pegajosa que la gente mayor. Cuando nos presentan una campaña y nos reunimos con los jingleros, toca tener la métrica, número de palabras, entonación, tener en cuenta si riman o no… todo depende de lo que uno quiera ganar y lo que uno tenga, no hay un manual. 

Jairo Varela, Buitraguito y varios cantantes reconocidos del país pasaron por estudios de grabación para hacer esas voces que cantamos mientras planchamos o desayunamos. Actualmente, las nuevas tecnologías han permitido que, prácticamente, cualquiera pueda hacer jingles; para el experto Augusto López, la potencia de una orquesta tocando en vivo es un espectáculo y un arte, costumbre que se ha perdido entre samples electrónicos. “Si es creativo, es creativo con una cámara de rollo o una digital. Las herramientas han cambiado pero no por eso debe cambiar la calidad”, afirma este maestro del sonido. 

Con ustedes, nuestros jingles inolvidables.

Dolorán 

El fallecido locutor Cristóbal Américo Rivera es la voz de uno de los comerciales más recordados, no solo por nuestros padres y abuelos –se emitió por primera vez en la década del 50–, sino que niños y jóvenes nos seguimos rindiendo ante la voz del “Alerta Bogotá” original. Es tal el éxito de esta campaña que en más de sesenta años, solo se ha regrabado cinco veces con ligeros cambios. No se trata de una canción pero es imborrable. Sí, señor.

Café Águila Roja

María Teresa Villegas, más conocida como Isadora, es la voz que aparece en el comercial que fue creado en 1993 por ella, Fernando Parra y Pedro Chang, quienes tenían una banda de rock y una agencia de publicidad llamadas El Grupo en la ciudad de Cali. Se les pidió que lo hicieran con un tono tierno, así que la artista tuvo que imitar la voz de una niña y muy pocos identifican a una de las cantantes de balada romántica más famosas del país.

La Fina

El jingle fue escrito por el locutor Jimmy García Camargo e interpretado por Yolima Pérez, cantante de baladas y miembro de Las Hermanitas Pérez. El comercial para televisión fue protagonizado por la actriz Raquel Ércole, que aparece con su familia en su propia casa. 

Música criolla en la publicidad 

Porque antes lo nacional también estaba de moda, varios creativos utilizaron canciones tradicionales colombianas para hacer publicidad: Por ejemplo, la popular “Pollera colorá”, de Wilson Choperena, apareció en un jingle de Kola Roman en 1983.

Hay jingles que luego fueron canciones, un ejemplo es “El Ron de Vinola”, de Guillermo Buitrago, que inicialmente era una pieza sonora para promocionar el ron Vinola Lola-Rimán en Barranquilla.

E incluso para no irnos tan atrás, Pediasure cogió la pista de la canción “Ton silence”, de Monsieur Periné, y la volvió una oda a la nutrición.

Ana y Jaime fueron publicistas

El dueto de hermanos músicos conocidos por canciones como “Café y petróleo” fue la voz de cientos de piezas del paisaje sonoro nacional. Todo comenzó cuando, buscando un espacio en la televisión, encontraron el programa ¿Qué hace la juventud?, un musical de aficionados de la agencia Toro. El dueño, Guillermo Toro, les preguntó si sabían hacer jingles y ellos, aunque no tenían idea, se le midieron. Su primera vez en el mundo de la publicidad fue con una campaña del Ministerio de Educación sobre subsidios para estudiantes; desde entonces han creado piezas para Armi, Davivienda, Pronto, Coca Cola, Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Caracol Radio y muchas otras marcas.

Tanto Augusto López como Christian Toro coinciden en que uno de los jingles más queridos por ellos fue realizado por Ana y Jaime en 1969, encomendado por la Federación Nacional de Cafeteros para explicar a los oyentes cómo hacer tinto. Aún hoy sigue siendo útil:

Jaime Valencia cuenta que una vez la compañía de galletas Oreo le pidió un jingle pero en el libreto, además de la letra de la pieza, le enviaron las siguientes letras: R, H, X, O, R, H, X… El cantante simplemente grabó lo que le pasaron y después se dieron cuenta del error de digitación. Sin embargo, casi siempre grabó canciones que, aunque nunca estuvieron en el Top 5 ni fueron nominadas al Grammy, tienen más seguidores que la mayoría de estrellas nacionales.

A veces se critica a la publicidad por estereotipar roles sociales; vale la pena ir más allá del lamento colombiano para intentar entender que este tipo de piezas reflejan el potencial creativo y artístico de quienes se encuentran detrás de una agencia. Vendiendo un producto o no, ellos también crean historias y realidades cercanas y tal vez, sin proponérselo, nos han dejado verdaderos clásicos de la música colombiana. 

PLAYLIST

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