POR: En Órbita Lunes, 13 Enero 2014


Gabriel Posada nunca pudo olvidar los cadáveres que vio flotando en el río Cauca.
Aquí está su testimonio artístico.

Actualmente, en el cementerio Jesús María Estrada del municipio de Marsella, Risaralda, se encuentran enterrados –según Medicina Legal– 327 colombianos sin identificar, rescatados de un remanso que el río Cauca esculpe a orillas de la vereda Beltrán, en el mismo departamento. Al parecer son víctimas en su mayoría provenientes del norte del Valle del Cauca, especialmente del municipio de Trujillo, en el que entre 1986 y 1994 se vivió una larga cadena de crímenes conocida hoy como “la masacre de Trujillo”. Lo que propone el artista Wilmer Soto es regresar las almas de esos colombianos, que hoy se encuentran en estado de “no identificados”, al sitio donde fueron rescatados. Para eso, realizó un desfile por la quebrada La Nona con 327 balsas de pequeño formato (50 x 40 cm) alumbradas con caperuzas y quinqués artesanales que simbolizan la urgencia de las exhumaciones de esos cuerpos enterrados sin nombre y que son el tesoro oculto y perdido más preciado para sus familiares. Fuimos testigos directos de esta conmovedora obra de arte que pelea por mantener viva la escurridiza memoria de Colombia.

MAGDALENAS POR EL CAUCA.

ENORBITA

ESCRITO POR: WILMER SOTO PARA EN ÓRBITA.

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